Patricia González/Desde el Cristal
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) se ha convertido en terrorismo doméstico, no sólo para los migrantes sino para los propios ciudadanos estadounidenses. No hay que olvidar a la poeta Renée Nicole Macklin-Good y el enfermero Alex Pretti, ultimados a quemarropa por agentes de ICE en Minneapolis el año pasado y a los que la administración Trump trató de criminalizar para justificar las redadas y los daños colaterales al estilo calderonista en México.
Unas 52 personas han fallecido a manos de ICE en Estados Unidos, el homicidio más reciente y que también ha causado gran indignación dentro y fuera de aquel país fue el de Lorenzo Salgado Araujo, quien fue abatido a tiros por un agente aduanero en Houston, Texas, mientras intentaba detener el automóvil en el que transitaba el mexicano. ICE justificó la acción contra Salgado Araujo porque el “inmigrante indocumentado” intentó evadir el arresto mientras realizaban una “operación de control dirigida”.
La agresividad trumpista intentó criminalizar al ciudadano mexicano porque “embistió un vehículo policial de ICE, se negó a obedecer múltiples órdenes y utilizó su vehículo como arma en un intento de atropellar a un agente de ICE, lo que provocó que nuestro agente disparara su arma en defensa propia”, afirmó la agencia migratoria.
De Renee Nicole Good dijeron lo mismo. En aquel caso se demostró que las justificaciones contra la poeta radicada en Minneapolis eran falsas y seguramente lo son en el caso de Lorenzo Delgado, como acusa la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC).
Lorenzo Salgado y su esposa poseían una casa en el sector texano desde hace al menos 27 años y él tenía una licencia de conducir de aquel estado sureño desde 1993, estaban muy arraigados en Houston. Pero todo terminó para el mexicano de 52 años en Magnolia Park a las 6:50 de la mañana aunque él no era el objetivo, pero tenía el color de piel de los indocumentados a los que los agentes buscaban aquel día.
Para los partidarios del trumpismo en México, digamos un Gerardo Verástegui, una Lilli Téllez o un Ricardo Salinas Pliego, el homicidio del mexicano a manos de un agente de ICE fue justificado porque para estos personajes ser migrante también es un delito y además porque la comunidad de trabajadores mexicanos en Estados Unidos son simpatizantes del movimiento en el poder en nuestro país.
El estatus migratorio, el color de piel y las preferencias ideológicas de los mexicanos radicados o de tránsito en el país vecino es una clara desventaja o de vulnerabilidad ante la ultraderecha de la región.
EN LA MIRA
El caso de Lorenzo Salgado no se quedará en simples notas diplomáticas, ha dicho el Gobierno mexicano, habrá demandas jurídicas y penales en las fiscalías estatales y federales estadounidenses para que el agente de ICE responda y se haga responsable y no sea una muerte más que queda impune por el hecho de ser migrante o tener la piel más oscura que los supremacistas de MAGA. El escándalo puede escalar más a nivel mundial y esto afectará seguramente al trumpismo en las elecciones de noviembre próximo. Claro, también contará la consciencia de la comunidad latina en todo el territorio estadounidense.
Fuente: Diario Avance
