
PRIMERA VISITA DE SHEINBAUM A EUROPA COMO PRESIDENTA
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, realiza este viernes su primer viaje oficial a Europa desde que asumió el cargo, al acudir a Barcelona, España, para participar en la cuarta Reunión en Defensa de la Democracia.
- Un foro multilateral convocado por el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el colombiano Gustavo Petro y el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez.
UN VIAJE MÁS POLÍTICO QUE COMERCIAL
A diferencia de viajes anteriores de gobiernos priístas y panistas —que solían ir a España con visitas de Estado y fuerte énfasis en inversiones, como los acuerdos de Pemex‑Repsol o los vínculos de Felipe Calderón con Iberdrola—, la visita de Sheinbaum no tiene cariz bilateral ni comercial central.
- Es una cumbre de fuerzas progresistas, organizada bajo la Movilización Global Progresista (GPM), que reúne a líderes, activistas y pensadores de izquierda de todo el mundo.
- La mandataria participará en el debate de jefes de Estado, pero no hay una agenda específica bilateral España‑México, como sí la habrá con Brasil dentro del mismo marco multilateral.
- Habrá un “breve encuentro” con Pedro Sánchez, pero fuentes españolas lo definen como un intercambio protocolario, dentro de un contexto de reanudación de diálogo político tras años tensos.
DE LÓPEZ OBRADOR A SHEINBAUM
La visita se da en un contexto de “cura diplomática” tras la tensión abierta por el pedido de Andrés Manuel López Obrador de que el rey Felipe VI pidiera perdón por los abusos de la Conquista.
Sin que ni la Casa Real ni el Gobierno español respondieran, y con la filtración de la carta mexicana, que empeoró el clima.
- Durante el sexenio de López Obrador, no hubo gira oficial a España.
- Bajo Sheinbaum, la relación se ha ido distendiendo gracias a:
- Exposiciones de arte precolombino en Madrid.
- Reconocimientos de “abusos” e “injusticias” hacia pueblos originarios, por parte del ministro español de Exteriores, José Manuel Albares.
- Una declaración del propio rey Felipe VI ante el embajador mexicano, reconociendo “muchos abusos” y “controversias éticas” de la Colonia.
La cumbre de Barcelona marca, así, el regreso de México al primer plano del diálogo político con España, pero ahora con un sello de progresismo internacional y no solo de intercambio económico neoliberal.
OBJETIVOS DE LA CUMBRE PROGRESISTA
El encuentro en Barcelona, en el marco de la Movilización Global Progresista, busca contrapesar el auge de la ultraderecha mundial, encabezada por el presidente Donald Trump en Estados Unidos, y marcar un referente de izquierda política.
Entre los temas centrales, que Sheinbaum abordará en el foro de jefes de Estado, están:
- Defensa de la democracia, instituciones y el multilateralismo, frente a la erosión de reglas internacionales.
- Lucha contra la desinformación y las noticias falsas, ligadas al uso político de las redes sociales.
- Combate a la desigualdad: económica, de género, étnica y social.
- Respuesta coordinada a guerras abiertas, como las de Palestina, Líbano e Irán, con énfasis en la paz y el diálogo.
- Cambio climático y justicia ambiental, con foco en la transición energética y el impacto en los países del Sur.
Entre los asistentes destacan también Cyril Ramaphosa (Sudáfrica), Yamandú Orsi (Uruguay), Gustavo Petro (Colombia), Antonio Costa (Consejo Europeo), Mia Mottley (Barbados), y figuras de la izquierda europea y norteamericana, como Lars Klingbeil, Chantal Kambiwa o el senador Chris Murphy.
¿QUÉ SIGNIFICA PARA LA POLÍTICA EXTERIOR DE SHEINBAUM?
Para México, esta visita significa:
- El ingreso formal de Sheinbaum a la escena de las cumbres de izquierda global, al lado de Sánchez, Lula y Petro.
- El reforzamiento de la diplomacia progresista: énfasis en derechos humanos, igualdad, justicia climática y rechazo a la extrema derecha, sin abandonar el eje de la Cuarta Transformación.
- El restablecimiento de un canal de alto nivel España‑México, que había languidecido entre 2018 y 2024, ahora articulado en un format no neoliberal y más ideológico, con menos peso de grandes corporaciones energéticas españolas y más de alianzas políticas y de movimientos sociales.
En suma, la primera visita europea de Sheinbaum no es solo un viaje de Estado; es un gesto simbólico y estratégico de la izquierda mexicana, que busca coser tejido internacional contra la ola de ultraderecha global, usando Barcelona como vitrina del progresismo en el siglo XXI.
Fuente: Diario Presente – Política
