Patricia González/desde el Cristal
A hora que el gobernador con licencia y sin fuero constitucional, Rubén Rocha Moya, fue citado por la Procuraduría General de la República (FGR) la oposición mexicana inventa otra teoría conspirativa: “el Gobierno de México busca despistar” para perseguir políticamente a la gobernadora Maru Campos, quien en el momento de ser citada por la FGR aludió a una “protección” oficial a Rocha Moya.
Los opositores quieren que el morenista Rocha Moya sea entregado al gobierno de los Estados Unidos de inmediato, sin pruebas.
Defienden a la gobernadora panista a pesar de las contradicciones de ésta en su responsabilidad por la presencia de agentes de la CIA en Chihuahua.
Panistas y priistas aseguraban que el gobierno protege al exgobernador con licencia; sin embargo, si éste llega a ser responsable de tener nexos con el crimen organizado sinaloense, primero debe pagar ante la justicia mexicana.
Así como ha sucedido con los operativos Enjambre, que hasta funcionarios, entre ellos alcaldes morenistas, son vinculados a proceso para que sean juzgados a como mandan las leyes mexicanas.
Lo mismo debe suceder en el caso de la gobernadora panista: primero habrá de demostrarse su responsabilidad en el caso de los agentes estadounidenses, y si no la hay, pues debe continuar su mandato en el estado del norte. En la ley no debe haber doble moral.
Asegura el panista Ricardo Anaya Cortés que ellos sí quieren combatir a los criminales. El mismo que se exilió por seis años del país y solo regresó cuando se vio protegido por el fuero constitucional otorgado por su cargo plurinominal.
Estos panistas dicen que quienes simpaticen y voten por Morena sólo hacen un pacto con los criminales, y con esta narrativa parecida a la que usa el presidente Donald Trump contra los gobiernos de Gustavo Petro, Luis Ignacio Lula da Silva y la presidenta Claudia Sheinbaum, argumentan que “ellos”, quienes hundieron en un baño de sangre nuestro país ahora sí “quieren luchar contra el crimen organizado”.
De entrada, acusan a más de 36 millones de mexicanos simpatizantes de Morena de ser cómplices de los narcotraficantes. Votar por los panistas no es ninguna garantía para que la inseguridad disminuya en nuestro país.
Ya la oposición mexicana ha demostrado con las acciones de la misma Maru Campos que son capaces pactar con el extranjero con tal de regresar al poder y ganarse el protectorado del presidente Donald Trump, como Daniel Novoa, Nayib Bukele y Javier Milei, principalmente.
Gente como Ricardo Anaya y Alito Moreno sueñan con ser los favoritos de los gringos, lo mismo que el empresario Ricardo Salinas Pliego. Ya hasta en Tabasco hay quienes enaltecen al “licenciado Donald Trump”.
EN LA MIRA
Ya se ha denunciado una ola de la extrema derecha internacional que no descansa y se coordina desde España.
A eso vino Isabel Díaz Ayuso a nuestro país, y aunque su estadía haya sido desafortunada, no se debe perder de vista que poseen los recursos económicos y los medios para poder desinformar a los ciudadanos y lograr lo que quieren: restar poder de convocatoria a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Por eso en su visita a Tabasco subrayó la defensa de la soberanía, de los principios y de nunca traicionar al pueblo.
Las encuestas reflejan el enorme respaldo a nuestra mandataria.
Fuente: Diario Avance
