Villahermosa, Tabasco

Patricia González/Desde el Cristal

Dos eventos recientes deben hacernos reflexionar y exigir a los partidos políticos que sus candidatos tengan los mejores perfiles y no los pagos de cuotas que aún se padece y que no fortalecen nuestra democracia. 

Dos jóvenes diputadas de Morena en Puebla, Nallely Salvatori y Graciela Palomares, protagonizaron un escándalo al afirmar que los adultos mayores “huelen a baúl” o como “si se estuvieran pudriendo”. Ambas se defendieron y quisieron justificar sus dichos pero el partido que las hizo funcionarias supuestamente les suspendió sus derechos partidistas. Las legisladoras fueron electas por mayoría relativa en representación de los distritos XVIII y XVI respectivamente.

Hace apenas un par de días, el diputado federal priista Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla, representante proporcional, originario del estado de Chiapas pero asignado a la cuarta circunscripción electoral de la Ciudad de México, protagonizó por tercera ocasión hechos violentos contra su homólogo en la Cámara legislativa, el morenista Arturo Ávila. En un video en que el espectador puede darse cuenta que la agresión estaba planeada para transmitirse por los medios virtuales y mediáticos, se ve a Gutiérrez Mancilla caminar un buen trecho hasta topar y provocar a Arturo Ávila para que ambos terminaran dándose empujones y haciéndose de palabras.

El diputado Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla, cercano al líder del PRI en el Senado, Alejandro Moreno Cárdenas, ha estado involucrado en otros conatos violentos. El 28 de mayo pasado, quien se dice representar a los jóvenes y al pueblo de México, tuvo una rencilla en la Cámara de Diputados con otro morenista, Zenyazen Escobar cuando a éste le llamó “pinche estríper trepador”. Se retaron a golpes en pleno recinto en medio de una sesión ordinaria. El 27 del mismo mes, Gutiérrez Mancilla usó la tribuna para insultar y señalar al morenista Leonel Godoy de ser “el asesino” del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo. La sesión donde se discutía la reforma judicial estuvo a punto de ser suspendida por estos hechos. 

El mes de agosto, pero de 2025, Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla secundó a su dirigente partidista, Alito Moreno mientras éste se lanzaba a golpes contra Gerardo Fernández Noroña  antes de terminar la sesión de aquel día. En el video transmitido por las cámaras del recinto y después hecho viral en las redes virtuales se observa que el diputado Gutiérrez Mancilla alcanzó tomar del brazo y dar un manotazo en la cabeza a Fernández Noroña y vociferar consignas contra los demás senadores morenistas que se encontraban en el Pleno. 

Las reacciones ante el show mediático planeado para provocar al diputado Arturo Ávila no han hecho más que exhibir la falta de preparación de Gutiérrez Mancilla, quien ante la carencia de argumentos y propuestas para un buen debate legislativo se ha dedicado a gritar consignas y protagonizar altercados violentos, física y verbalmente contra sus adversarios políticos.  

EN LA MIRA

La poca o nula preparación política para legislar en los casos mencionados, tanto de Morena como del PRI, no hace más que exhibir el bajo nivel de los personajes que eligen para candidatos a representantes populares. Sobre todo lo perjudicial que siguen siendo las cuotas plurinominales, a las que se aferran el PT y PVEM para no desaparecer en las elecciones del 2027. 

Fuente: Diario Avance

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