En 1926, durante la cuarta expedición arqueológica en la antigua ciudad de Ur (hoy Irak), un equipo de excavación desenterró un ladrillo de barro en las murallas construidas bajo el reinado de Ur-Nammu. La pieza conservaba la huella profunda de un pie derecho humano, impresa accidentalmente mientras el material aún estaba húmedo. El trabajador caminó …
Fuente: Novedades de Tabasco
