Villahermosa, Tabasco

Felipa Nery/Linea de Fuego

La semana pasada los Estados miembros de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe celebraron la Sexta Reunión de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo y precisaron la necesidad de enfocarse en la atención de los impactos que tendrá para esta región el cambio demográfico, que de ser una población mayoritariamente joven, se viene invirtiendo a ser adultos mayores, debido entre otras causas, al aumento de la esperanza de vida, a la disminución de la natalidad y al fallecimiento de personas jóvenes, entre otras.

Durante muchos años, en México se habló del bono demográfico joven, porque el porcentaje de jóvenes era completamente mayoritario, sin embargo gran parte de esa juventud no se aprovechó para su propio desarrollo y el del país, porque como recordarán, debido a las políticas de los gobiernos neoliberales, los jóvenes quedaron invisibilizados, porque ni estudiaban, ni trabajaban; de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en un estudio realizado el primer trimestre del año 2024, el promedio de escolaridad de los jóvenes era de 11.6 años; 62% de cada 100 personas jóvenes ocupados, contaban con educación media superior, 35% con educación básica; 2%, con superior y la restante, no tenía escolaridad.

Desde el 2012 la CEPAL creo esta Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo y en este 2026 acelera sus advertencias a los estados miembros, de prepararse para atender a la población adulta, para lo que considera que es indispensable fortalecer la democracia, los derechos humanos, el multilateralismo y promover alianzas en todos los niveles.

De acuerdo con estimaciones del 2025 del Consejo Nacional de Población en México existen 17,121,580 millones de personas adultas mayores, representando el 12.8 % de la población total. Se prevé que para el año 2030 el país alcance una etapa representada por más personas mayores (14.96%) que jóvenes (0 a 14 años) y para el año 2070 el porcentaje de personas mayores sea del 34.2%.

Afortunadamente el gobierno de la Transformación que inició en México en 2018 ha diseñado políticas pública para atender a la población adulta, aportando una pensión de forma bimestral a las personas mayores de 65 años, sin embargo, falta mejorar la atención de los servicios de salud, la atención de los cuidado, el respeto a sus derechos humanos, para que todas las personas puedan vivir dignamente.

Fuente: Diario Avance

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *