Villahermosa, Tabasco

Patricia González/Desde el Cristal

No se trata de escribir loas ni odas al director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, porque haya reconocido que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch hace un correcto trabajo diariamente al encabezar la lucha contra el crimen organizado y que es una de las prioridades del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, pues como es bien sabido los gringos un día dicen una cosa y al otro se les olvidó lo que dijeron ayer. 

Suele suceder con el mismísimo Donald Trump, quien reconoce al trabajo de la presidenta Sheinbaum y antes de irse a dormir cambió de idea.

 En vez de decir solamente que el secretario García Harfuch “es un socio de confianza y un buen amigo de Estados Unidos”, que más bien suena a lisonja, Cole debería de anunciar que de su país no se volverán a vender armas a los cárteles criminales para que en México se pueda hacer algo definitivo para erradicar el mal que significa la producción y el trasiego de estupefacientes. 

El director de la DEA debería hablar de una verdadera cooperación mutua si en su propio país se buscara combatir a los distribuidores locales y ver el alto consumo de drogas como un problema de salud pública contra lo que debieran de luchar. 

Además, en el vecino país del norte debieran cortar la ruta del dinero obtenido por la venta ilegal de drogas, es decir, congelar las cuentas multimillonarias que los bancos estadounidenses lavan del producto del narcotráfico. 

Al decir el líder de la DEA que “El secretario Harfuch ha dedicado casi dos décadas de servicio público a proteger a las personas en México”, sólo se queda en el elogio que se lleva el viento, aunque sí es importante la participación del secretario García Harfuch, sobre todo en un país liderado por un ultraderechista como Javier Milei, quien se ha atrevido a confrontar a las autoridades de nuestro país pero con el sentido ideológico entre los gobiernos, mas no por el trabajo que realmente realiza la presidenta Sheinbaum en este sentido. 

El gobierno estadounidense debería comprometerse a hacer lo suyo verdaderamente para que el tráfico y el consumo de drogas en su jurisdicción disminuya. 

En la Unión Americana, de 70.5 a 73.6 millones de ciudadanos mayores de 12 años han consumido algún tipo de drogas de manera ilícita, o han hecho uso indebido de medicamentos recetados recientemente. Es más, el 16.8 por ciento de estadounidenses de este rango de edad ha consumido substancias prohibidas en los mese pasados. 

Las muertes a causa de la sobredosis de drogas sintéticas como el fentanilo han rebasado los intentos por reducir esta crisis de salud pública en Estados Unidos, donde su gobierno está más preocupado y ocupado en sus guerras y en las ventas de armas que en concentrarse en resolver sus problemas domésticos. 

EN LA MIRA

García Harfuch cumple con informar a nivel internacional sobre los resultados que hasta ahora se han obtenido a través de la Estrategia Nacional de Seguridad Nacional que lidera la presidenta Claudia Sheinbaum para que se reconozca que en México se han fortalecido las capacidades de inteligencia contra el crimen organizado.  

Fuente: Diario Avance

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