Villahermosa, Tabasco

David Morales

El 24 de junio ocupa un lugar especial en la historia de Tabasco porque en esta fecha se recuerdan dos acontecimientos fundamentales para el origen de la actual Villahermosa. El primero ocurrió en 1557, cuando pobladores españoles abandonaron el puerto de Santa María de la Victoria y establecieron la villa de San Juan Bautista en una zona más protegida del río Grijalva. Siete años después, el 24 de junio de 1564, el alcalde mayor de Yucatán y Tabasco, Diego de Quijada, arribó al asentamiento y realizó su fundación oficial bajo el nombre de Villa Carmona, antecedente directo de la capital tabasqueña.

La historia comenzó durante el siglo XVI, cuando la provincia de Tabasco formaba parte de las rutas marítimas que conectaban el Golfo de México con los principales centros coloniales de la Nueva España. La primera población española de importancia en la región había sido Santa María de la Victoria, fundada en 1519 por Hernán Cortés cerca de la desembocadura del río Grijalva.

Sin embargo, la ubicación costera de aquella población la convirtió en un objetivo frecuente de corsarios y piratas que recorrían el Caribe y el Golfo de México. El historiador tabasqueño Manuel Gil y Sáenz relata en Compendio Histórico, Geográfico y Estadístico del Estado de Tabasco que los constantes ataques y saqueos obligaron a los colonos españoles a buscar un sitio más seguro tierra adentro.

Fue así como el 24 de junio de 1557 un grupo de pobladores se estableció en una zona ubicada a orillas del río Grijalva, lejos de la costa y con mejores condiciones defensivas. El nuevo asentamiento recibió el nombre de San Juan Bautista, en honor al santo cuya festividad se celebra precisamente el 24 de junio. Diversos estudios publicados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia señalan que la ubicación elegida permitía controlar la navegación fluvial y reducir el riesgo de incursiones piratas, un problema recurrente en las costas novohispanas durante el siglo XVI.

Aunque el asentamiento ya existía, la consolidación política y administrativa llegó algunos años después. De acuerdo con investigaciones del historiador Carlos Ruiz Abreu y documentos resguardados por el Archivo General de Indias, el 24 de junio de 1564 arribó a San Juan Bautista el funcionario español Diego de Quijada, quien formalizó la fundación de la población bajo el nombre de Villa Carmona, en referencia a la ciudad andaluza de donde era originario.

La decisión buscaba fortalecer la presencia de la Corona española en una región considerada estratégica por sus recursos naturales y por su ubicación en las rutas comerciales del sureste novohispano. Según estudios de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, la fundación oficial permitió organizar la administración colonial, impulsar el comercio fluvial y consolidar la evangelización de los pueblos indígenas de la región.

Con el paso del tiempo, el nombre de Villa Carmona cayó en desuso y la población continuó siendo conocida como San Juan Bautista. Durante más de tres siglos conservó esa denominación, convirtiéndose en el principal centro político y económico de Tabasco. No fue sino hasta 1916, durante el gobierno del general Francisco J. Múgica, cuando la ciudad adoptó oficialmente el nombre de Villahermosa.

La relevancia histórica de estos acontecimientos trasciende el ámbito local. El historiador Carlos Ruiz Abreu señala en sus investigaciones sobre la colonización de Tabasco que la fundación de San Juan Bautista marcó el inicio de un proceso de reorganización territorial que permitió la permanencia de la presencia española en una región caracterizada por complejas condiciones geográficas, frecuentes inundaciones y una fuerte resistencia indígena durante las primeras décadas posteriores a la conquista.

Actualmente, Villahermosa es la principal ciudad del estado y uno de los centros urbanos más importantes del sureste mexicano. Su origen, ligado a la necesidad de escapar de los ataques piratas y consolidar el control colonial de la región, forma parte de una historia que comenzó hace casi cinco siglos a orillas del río Grijalva.

A 468 años del establecimiento de San Juan Bautista y a 461 años de la fundación oficial realizada por Diego de Quijada, ambos acontecimientos continúan siendo referencias esenciales para comprender el nacimiento y desarrollo histórico de la capital tabasqueña.

Fuente: Diario Avance

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