David Morales
La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y la primera barrera de protección frente al entorno, el cáncer de piel es el tipo de cáncer más común, pero también es el más prevenible, es por ello que cada 13 de junio se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Piel, una fecha destinada a promover la prevención, la detección temprana y la concientización sobre uno de los tipos de cáncer más comunes a nivel global.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, cada año se diagnostican entre dos y tres millones de casos de cáncer de piel no melanoma y más de 130 mil casos de melanoma en el mundo. La OMS señala además que la incidencia ha aumentado de manera constante durante las últimas décadas, principalmente debido a la exposición excesiva a la radiación ultravioleta.
El cáncer de piel se origina cuando las células cutáneas sufren alteraciones en su ADN. Según el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, la principal causa es la exposición acumulada a los rayos ultravioleta provenientes del sol o de fuentes artificiales como las camas de bronceado.
Los especialistas distinguen dos grandes grupos. Por una parte se encuentran los cánceres de piel no melanoma, entre ellos el carcinoma basocelular y el carcinoma epidermoide, que suelen presentar altas tasas de curación cuando son detectados oportunamente. Por otra parte está el melanoma, menos frecuente pero considerablemente más agresivo debido a su capacidad para extenderse a otros órganos.
En México, el problema ha mostrado una tendencia creciente. Investigaciones del Instituto Nacional de Cancerología indican que los casos de cáncer de piel han aumentado en las últimas décadas debido al envejecimiento poblacional, la exposición solar acumulada y la mayor capacidad de diagnóstico.
El estudio «Panorama epidemiológico del cáncer de piel en México», desarrollado por especialistas del Instituto Nacional de Cancerología y publicado en la revista científica Gaceta Mexicana de Oncología, señala que el cáncer cutáneo figura entre las neoplasias más frecuentes atendidas en servicios dermatológicos del país.
La ubicación geográfica de México también influye en el riesgo. Investigaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Servicio Meteorológico Nacional han documentado que amplias regiones del territorio nacional registran índices elevados de radiación ultravioleta durante gran parte del año.
En estados del sureste como Tabasco, donde predominan temperaturas altas y una intensa exposición solar, los especialistas recomiendan especial atención a las medidas preventivas. La combinación de actividades al aire libre, agricultura, pesca, construcción y comercio informal incrementa la exposición diaria a la radiación ultravioleta.
La prevención continúa siendo la herramienta más eficaz. La OMS y la Academia Mexicana de Dermatología recomiendan evitar la exposición solar prolongada entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, utilizar sombreros de ala ancha, ropa protectora, lentes con filtro UV y protector solar de amplio espectro con factor de protección adecuado.
Un aspecto relevante es que el cáncer de piel puede afectar a cualquier persona, aunque algunos grupos presentan mayor riesgo. Entre ellos se encuentran individuos con piel clara, antecedentes familiares de melanoma, personas con numerosas manchas o lunares y quienes han sufrido quemaduras solares severas durante la infancia.
Los dermatólogos utilizan la llamada regla ABCDE para identificar posibles signos de alarma en lunares y manchas. Esta metodología evalúa la asimetría, los bordes irregulares, los cambios de color, el diámetro y la evolución de las lesiones cutáneas. Cualquier modificación significativa debe ser valorada por personal médico especializado.
La evidencia científica demuestra que la detección temprana salva vidas. La American Academy of Dermatology señala que la supervivencia del melanoma puede superar el 99 por ciento cuando se identifica antes de que se extienda a otras partes del cuerpo.
Fuente: Diario Avance
