Villahermosa, Tabasco

David Morales / AVANCE

Cada 8 de septiembre se conmemora el Día Internacional del Periodista, una fecha destinada a reconocer la labor de quienes tienen entre sus principales responsabilidades investigar, verificar y difundir información de interés público. La jornada también está relacionada con la defensa de la libertad de expresión y el derecho de las sociedades a recibir información.

La fecha tiene uno de sus principales referentes históricos en el periodista y escritor checoslovaco Julius Fučík, quien fue ejecutado por los nazis en Berlín el 8 de septiembre de 1943. Fučík había participado en la resistencia contra la ocupación alemana de Checoslovaquia durante la Segunda Guerra Mundial y fue detenido por la Gestapo en 1942.

Mientras permaneció encarcelado escribió de manera clandestina el texto que posteriormente sería conocido como Reportaje al pie de la horca. Sus escritos fueron sacados fragmentariamente de la prisión y publicados después de su muerte, en 1945. La obra alcanzó una amplia difusión internacional y, de acuerdo con documentos legislativos mexicanos que han recuperado la historia de esta conmemoración, llegó a traducirse a más de 80 idiomas.

Aunque existen distintas referencias sobre el origen de la fecha, documentos del Senado mexicano señalan que el 8 de septiembre fue establecido inicialmente en 1938 durante el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en Córdoba, Argentina. Posteriormente, en 1958, durante el IV Congreso de la Organización Mundial de Periodistas realizado en Bucarest, la fecha quedó asociada internacionalmente a la memoria de Fučík.

Más allá de su origen histórico, la conmemoración plantea una reflexión sobre la función social del periodismo. Informar no consiste únicamente en transmitir acontecimientos, sino también en investigar, contrastar versiones, contextualizar hechos y hacer públicos asuntos que pueden ser relevantes para una comunidad. En ese sentido, el periodismo constituye una de las actividades vinculadas con el ejercicio de la libertad de expresión y el derecho de acceso a la información.

En México, esta función adquiere una dimensión particular debido a los riesgos asociados con el ejercicio de la profesión. El Gobierno de México reconoce que periodistas y medios pueden desarrollar su actividad en distintos formatos, incluidos los impresos, radiofónicos, digitales y audiovisuales, y cuenta desde 2012 con un Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas destinado a atender situaciones de riesgo derivadas de su labor.

La magnitud del problema puede observarse en los propios registros gubernamentales. Durante 2025 ingresaron al Mecanismo Federal 2 mil 333 personas, de las cuales 671 eran periodistas, según informó la Secretaría de Gobernación en febrero de 2026. La cifra no representa por sí misma el total de periodistas agredidos en el país, pero permite dimensionar la cantidad de personas que requirieron algún tipo de intervención institucional debido a condiciones de riesgo relacionadas con su actividad.

El contexto mexicano también demuestra que la protección del periodismo no se limita a garantizar la integridad física de quienes ejercen la profesión. Las amenazas, agresiones, intimidaciones y asesinatos pueden producir efectos que trascienden a las víctimas directas, pues generan condiciones de autocensura y dificultan que determinadas comunidades conozcan hechos de interés público. El propio Mecanismo de Protección ha señalado que la libertad de expresión y el derecho de la sociedad a estar informada son elementos fundamentales para una sociedad democrática

La situación alcanza también a las entidades federativas. En enero de 2025, por ejemplo, el Mecanismo Federal informó sobre el caso de un periodista de Tabasco y las acciones emprendidas para atender su situación, evidencia de que los riesgos para el gremio también forman parte de la realidad informativa del sureste mexicano.

El Día Internacional del Periodista, por tanto, no representa únicamente una fecha para felicitar a quienes trabajan en medios de comunicación. Su significado está relacionado con una actividad que históricamente ha estado ligada a conflictos políticos, guerras, censura y defensa de derechos. La historia de Julius Fučík convirtió esta jornada en un recordatorio de que informar puede implicar riesgos considerables cuando el poder intenta controlar la circulación de información.

En México, la conmemoración adquiere además una dimensión democrática. El periodismo profesional requiere libertad para investigar, condiciones de seguridad para ejercer y responsabilidad para distinguir los hechos de las opiniones o intereses particulares. Reconocer a quienes realizan esta labor implica también defender el derecho colectivo de la sociedad a conocer, cuestionar y participar en los asuntos que determinan su presente.

Fuente: Diario Avance

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