Villahermosa, Tabasco

DAVID MORALES

Este jueves 11 de junio se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Próstata, una fecha orientada a promover la prevención, el diagnóstico oportuno y la atención temprana de una enfermedad que representa uno de los mayores retos de salud pública para la población masculina.

La próstata es una glándula del aparato reproductor masculino ubicada debajo de la vejiga. Su función principal es producir parte del líquido seminal. De acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, el cáncer se desarrolla cuando algunas células prostáticas comienzan a crecer de manera descontrolada, formando tumores que pueden extenderse a otros órganos si no son detectados y tratados a tiempo.

Las cifras muestran la magnitud del problema. El observatorio internacional Global Cancer Observatory, dependiente de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, estimó que durante 2022 se registraron más de 1.4 millones de nuevos casos de cáncer de próstata en el mundo, convirtiéndolo en el cáncer más diagnosticado entre los hombres en numerosos países.

En México, la situación es particularmente relevante. Datos de la Secretaría de Salud y del Instituto Nacional de Cancerología señalan que el cáncer de próstata ocupa el primer lugar entre los tumores malignos que afectan a los hombres mexicanos y constituye una de las principales causas de muerte por cáncer en este sector de la población.

Las estimaciones más recientes de Globocan indican que cada año se diagnostican más de 26 mil nuevos casos de cáncer de próstata en México y se registran alrededor de 7 mil muertes relacionadas con esta enfermedad. Esto significa que, en promedio, decenas de familias mexicanas enfrentan diariamente el impacto de este padecimiento.

La edad constituye el principal factor de riesgo. El Instituto Nacional de Cancerología explica que la mayoría de los casos ocurre después de los 50 años, mientras que la probabilidad aumenta significativamente a partir de los 65 años. Los antecedentes familiares también incrementan el riesgo, especialmente cuando existen casos previos en padres o hermanos.

Uno de los principales desafíos es que, durante sus etapas iniciales, el cáncer de próstata puede no presentar síntomas evidentes. Por ello, organismos como la Sociedad Mexicana de Urología recomiendan que los hombres mayores de 45 años, o desde los 40 si tienen antecedentes familiares, consulten periódicamente a especialistas para evaluar factores de riesgo y opciones de detección.

Entre los síntomas que pueden aparecer en fases más avanzadas se encuentran dificultad para orinar, disminución del flujo urinario, necesidad frecuente de acudir al baño, presencia de sangre en la orina y dolor óseo cuando la enfermedad se ha extendido.

La buena noticia es que la detección temprana mejora considerablemente las posibilidades de tratamiento exitoso. Estudios publicados por la Organización Mundial de la Salud y la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer indican que muchos casos identificados en etapas iniciales presentan altas tasas de supervivencia.

En el sureste mexicano, incluido Tabasco, instituciones como el Instituto de Seguridad Social del Estado de Tabasco, el Instituto Mexicano del Seguro Social y los servicios estatales de salud realizan periódicamente campañas de concientización dirigidas a la población masculina para promover revisiones médicas preventivas.

Además de la atención médica, los especialistas destacan la importancia de mantener estilos de vida saludables. Investigaciones difundidas por el World Cancer Research Fund sugieren que la actividad física regular, el control del peso corporal y una alimentación equilibrada pueden contribuir a disminuir el riesgo de diversos tipos de cáncer, incluido el de próstata.

Fuente: Diario Avance

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