Villahermosa, Tabasco

David Morales

Durante la última década, el mundo del deporte ha experimentado una transformación impulsada por nuevas disciplinas que combinan resistencia, fuerza, velocidad y trabajo funcional. Competencias como Hyrox, las carreras con obstáculos o los ultramaratones han dejado de ser eventos exclusivos para atletas de alto rendimiento y hoy reúnen a miles de participantes en México, impulsadas por comunidades deportivas, gimnasios especializados y la difusión en redes sociales.

Sin embargo, el aumento de practicantes también ha llamado la atención de la comunidad científica. Organismos como el American College of Sports Medicine (ACSM), la National Strength and Conditioning Association (NSCA) y el Comité Olímpico Internacional (IOC) coinciden en que estas disciplinas representan una elevada demanda fisiológica y biomecánica, por lo que una preparación insuficiente incrementa considerablemente el riesgo de lesiones.

Aunque no existe un ranking oficial que las clasifique, revisiones sistemáticas y estudios epidemiológicos publicados en revistas como British Journal of Sports Medicine, Sports Medicine, Journal of Sports Rehabilitation y Wilderness & Environmental Medicine permiten identificar cuáles concentran una mayor incidencia de lesiones entre quienes las practican.

5. Trail running

Correr en senderos naturales implica un desafío muy distinto al del asfalto. Pendientes pronunciadas, superficies inestables, piedras, raíces y cambios constantes de desnivel convierten al trail running en una disciplina donde el equilibrio y la técnica son tan importantes como la condición física.

Investigaciones respaldadas por la International Trail Running Association (ITRA) y publicadas en el British Journal of Sports Medicine indican que las lesiones más frecuentes son los esguinces de tobillo, tendinopatías del tendón de Aquiles, fascitis plantar y lesiones de rodilla ocasionadas por el esfuerzo repetitivo. A ello se suman las caídas, particularmente durante descensos técnicos o recorridos de larga distancia, cuando la fatiga disminuye la capacidad de reacción del corredor.

4. Ultramaratón

Si bien comparte muchas características con el trail running, el ultramaratón eleva la exigencia física a otro nivel al superar los 50 kilómetros de distancia, e incluso alcanzar pruebas de 100 o más kilómetros.

De acuerdo con revisiones publicadas en Sports Medicine y recomendaciones del American College of Sports Medicine, además de lesiones musculoesqueléticas por sobreuso, los corredores enfrentan riesgos fisiológicos como deshidratación severa, hiponatremia, agotamiento por calor y rabdomiólisis, una condición ocasionada por la destrucción extrema del tejido muscular.

Los especialistas consideran que la planificación del entrenamiento, la nutrición y la hidratación son tan importantes como la preparación física para completar este tipo de competencias con seguridad.

3. CrossFit

Pocas disciplinas modernas han generado tanta discusión dentro de la medicina deportiva como el CrossFit. Sin embargo, los estudios más recientes muestran que, cuando existe supervisión profesional, sus tasas de lesión son similares a las observadas en otros deportes de fuerza.

Una revisión sistemática publicada en el Journal of Sports Rehabilitation encontró incidencias que oscilan entre 0.2 y 18.9 lesiones por cada mil horas de entrenamiento, dependiendo del nivel del atleta y de la metodología empleada en cada investigación.

Las lesiones se concentran principalmente en hombros, espalda baja, rodillas y muñecas, generalmente asociadas a movimientos complejos realizados bajo fatiga o con cargas superiores a la capacidad técnica del deportista. La National Strength and Conditioning Association enfatiza que la progresión adecuada del entrenamiento disminuye significativamente estos riesgos.

2. Hyrox

Convertida en una de las competencias fitness de mayor crecimiento internacional, Hyrox combina ocho kilómetros de carrera con ocho estaciones de ejercicios funcionales que incluyen empuje y arrastre de trineos, remo, desplantes con peso, transporte de cargas, burpees y lanzamiento de balón medicinal.

Aunque todavía existe poca literatura epidemiológica debido a que la disciplina fue creada en 2017, especialistas de la National Strength and Conditioning Association señalan que la alternancia constante entre ejercicios de fuerza máxima y resistencia cardiovascular genera altos niveles de fatiga neuromuscular, favoreciendo errores técnicos conforme avanza la competencia.

Los reportes médicos disponibles muestran una alta frecuencia de lesiones musculares, tendinopatías, molestias lumbares y lesiones en hombros, rodillas y tendón de Aquiles, especialmente entre participantes con poca experiencia en entrenamiento funcional de alta intensidad.

1. Carreras con obstáculos

Las Obstacle Course Races (OCR), entre ellas Spartan Race, Tough Mudder y otras competencias similares, representan actualmente una de las disciplinas recreativas con mayor riesgo de lesiones agudas.

A diferencia del running convencional, estas pruebas combinan carreras de varios kilómetros con escalada de muros, transporte de objetos pesados, cruces de agua, cuerdas, obstáculos suspendidos y superficies resbaladizas, obligando al cuerpo a responder bajo condiciones de fatiga extrema.

Estudios publicados en Wilderness & Environmental Medicine, Sports Medicine y diversos análisis médicos realizados durante eventos internacionales documentan una elevada incidencia de esguinces, luxaciones de hombro, fracturas, lesiones musculares, heridas por impacto e incluso casos de hipotermia y traumatismos craneales derivados de caídas.

Los investigadores coinciden en que gran parte de los participantes subestima la exigencia física de estas competencias, lo que incrementa considerablemente la probabilidad de sufrir lesiones durante el recorrido.

La preparación continúa siendo el mejor equipo de protección

Especialistas del American College of Sports Medicine, la National Strength and Conditioning Association y el Comité Olímpico Internacional coinciden en que ninguna de estas disciplinas debe considerarse peligrosa por naturaleza. La evidencia muestra que factores como una adecuada planificación del entrenamiento, el fortalecimiento muscular, la movilidad, el descanso, la alimentación y el aprendizaje técnico influyen mucho más en la aparición de lesiones que la disciplina en sí.

Con el crecimiento que estas competencias registran en México, la medicina deportiva insiste en un mismo mensaje. Participar en ellas puede representar un importante reto físico y mental, siempre que el entrenamiento avance de forma progresiva y bajo la supervisión adecuada. En caso contrario, el entusiasmo por completar el siguiente desafío puede terminar convirtiéndose en una larga recuperación.

Fuente: Diario Avance

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