Villahermosa, Tabasco

Patricia González/Desde el Cristal

La población estadunidense está despertando. Cientos de miles de ciudadanos de EEUU tomaron las calles de varias ciudades del país del norte, e incluso en Europa y otros continentes, en la tercera jornada de rechazo a las políticas de Donald Trump. 

“No kings”, “No Trumps, no a los reyes, no a los emperadores” en el mundo ni en ninguna parte del mundo, claman. 

Al menos ocho millones de personas fueron las que se manifestaron en 50 estados de EEUU en las que también participó el conocido actor Robert De Niro, quien mantiene un enfrentamiento discursivo con el habitante de la Casa Blanca. 

Trump debe ser frenado en sus acciones que perjudican no sólo al país al que gobierna, sino a millones de personas en el mundo y sólo la gente podrá detenerlo, como aseguró De Niro en su discurso en apoyo a los manifestantes el pasado sábado en Nueva York. 

Las protestas contra Donald Trump demuestran algo que Elías Canetti, Premio Nobel de Literatura, consigna en su libro Masa y Poder: “Cuanto mayor es la vehemencia con que se estrechan los hombres unos contra otros, tanto mayor es la certeza con que advierten que no se tienen miedo entre sí. 

Esta ‘inversión del temor a ser tocado ‘forma parte de la masa”. La gente tiene miedo de los agentes del ICE y de la patrulla fronteriza y de lo que éstos hicieron a los ciudadanos Renee Nicole Good y Alex Pretti en Mineápolis. 

Pero también temen a las consecuencias de la actual guerra contra Irán, a las alzas de los precios de los combustibles y por ende a la carestía de los alimentos básicos y el aumento de la pobreza en el país que alguna vez fue el símbolo del Primer Mundo. 

La inseguridad a la que temen los gringos los hace apoyar a los inmigrantes, esa gente extraña que ha llegado en busca de una mejor calidad de vida a aquel país desde hace varias décadas. 

Se lee en un acróstico de MAGA a favor de los migrantes mexicanos: Mexicans Aren’t Going Anywhere (los mexicanos no se van a ninguna parte). No olvidemos que a los mexicanos, como a los  afrodescendientes, se nos ha denigrado en aquel país hasta el punto de rechazarnos en las escuelas o en cualquier otra parte, o hasta por el sólo hecho de hablar español en algún supermercado. 

El miedo a la “garra” del presidente Trump está cambiando la visión hacia lo “extraño” o lo “desconocido”. 

“Nada teme más el hombre que ser tocado por lo desconocido”, así inicia Canetti su ensayo “Inversión al temor de ser tocado”.

Los estadounidenses que se consideran agredidos, y el mismo Robert De Niro, quien dijo sobre el presidente Trump, tienen miedo al pánico: “No queremos a un líder corrupto enriqueciéndose con sus amigos de la clase de Epstein. No queremos que se quite la atención médica a nuestros vecinos más vulnerables. 

No queremos comida impagable, ni energía impagable, ni vivienda impagable, ni la inflación más alta desde el COVID. ¡No queremos matones del gobierno disparando a nuestros vecinos en las calles! ¡Trump tiene que ser detenido!”.

EN LA MIRA

La mano de Donald Trump convertida en “garra” es la causa del temor del mundo. 

Algunos sucumben al miedo y por lo mismo se unen a él; otros, aquellos que rechazan sus acciones contra Irán, Brasil, Cuba, Groenlandia, Venezuela, México, Colombia, alzan la voz y se atreven a expresar sus ideas a pesar de que la reacción de un violento es impredecible…Pero nunca será pacifista.

Fuente: Diario Avance

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *