Villahermosa, Tabasco

Israel lanzó ofensivas contra instalaciones petroquímicas en Asaluyé, afectando gran parte de la capacidad productiva de Irán. Teherán denuncia una escalada en el conflicto en medio de tensiones con Estados Unidos.

Las Fuerzas de Defensa de Israel llevaron a cabo este lunes un ataque contra uno de los complejos petroquímicos más importantes de Irán, ubicado en Asaluyé, cerca del estratégico yacimiento de gas South Pars, considerado el más grande del mundo.

El anuncio fue confirmado por el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, quien señaló que el objetivo quedó fuera de operación tras el bombardeo.

Golpe económico a la industria iraní

De acuerdo con autoridades israelíes, el complejo atacado concentra aproximadamente la mitad de la producción petroquímica del país. Además, se reportó un ataque simultáneo contra otra planta cercana, lo que habría impactado hasta el 85% de la capacidad de este sector en Irán.

El funcionario indicó que estas acciones representan pérdidas económicas de gran magnitud para el gobierno iraní, en un contexto de creciente presión internacional.

Escalada de ataques y estrategia militar

Katz aseguró que, en coordinación con el primer ministro Benjamin Netanyahu, se instruyó continuar con ofensivas de alta intensidad dirigidas a infraestructura estratégica iraní.

Los ataques forman parte de una serie de operaciones que han tenido como objetivo instalaciones energéticas clave, incluidas zonas cercanas al yacimiento South Pars, que ya había sido blanco de bombardeos en semanas recientes.

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Por su parte, autoridades iraníes condenaron los ataques y acusaron a una supuesta alianza entre Israel y Estados Unidos de estar detrás de las ofensivas. Según reportes de medios estatales, las instalaciones petroquímicas de Jam y Damavand también fueron impactadas.

Estas plantas se encuentran en una región clave para la producción energética del país, lo que incrementa la preocupación por las consecuencias económicas y ambientales.

La escalada ocurre en un momento crítico, cuando Irán enfrenta presiones de Estados Unidos para alcanzar un acuerdo que permita frenar el conflicto a cambio de reabrir el paso estratégico de Ormuz.

Sin embargo, Teherán ha rechazado las condiciones planteadas por el expresidente Donald Trump, calificándolas como incompatibles con cualquier proceso de negociación, lo que aleja la posibilidad de una solución diplomática en el corto plazo.

Fuente: El Momento Tabasco