
“El desacuerdo es legítimo, pero la descalificación es cuestionable”, así respondió Juan Pablo Albán, presidente del Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de las Naciones Unidas (ONU) ante el rechazo del Gobierno de México a su último informe.
En su cuenta de X, el doctor en Jurisprudencia fijó un posicionamiento en torno a las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien afirmó que el CED “no es un comité de Naciones Unidas, es un comité de expertos que está vinculado con Naciones Unidas”.
En este sentido, Albán explicó que los órganos de tratado sí forman parte del Sistema de las Naciones Unidas. “Somos mecanismos creados por tratados internacionales adoptados en el seno de la ONU por los Estados miembros, y nuestra función es supervisar su cumplimiento… Actuamos con independencia, pero no al margen del Sistema de las Naciones Unidas”, aclaró.
Asimismo, señaló que las diferencias jurídicas, e incluso políticas, son comprensibles en el marco del diálogo internacional y la cooperación que debe existir por mandato de la Convención, entre el CED y los Estados parte.
Sin embargo, consideró fundamental preservar el respeto institucional hacia los órganos de supervisión de derechos humanos y sus integrantes, en línea con el principio cinco de las Directrices de Addis Abeba sobre la independencia y la imparcialidad de los miembros de los órganos creados en virtud de tratados de derechos humanos.
“Los objetivos comunes deben seguir siendo: fortalecer la prevención de las desapariciones, buscar a las personas desaparecidas, investigar los casos de desaparición, y erradicar el fenómeno, todo ello en beneficio de las víctimas y sus familias”, finalizó.
Fuente: XeVT – Primera Plana