Patricia González/Desde el Cristal
La expansión de sus dominios en nuestro hemisferio es una ambición de los Estados Unidos. Hoy, con la doctrina Donroe (adaptación de la Doctrina Monroe) dirigiéndose nuevamente hacia Latinoamérica y viendo cómo ha intervenido en varios países de la región poniendo y quitando presidentes, es necesario blindar nuestro país contra personajes que tienen doble nacionalidad. No sea que, como al puro estilo de Abelardo de la Espriella en Colombia, nos quieran imponer a un Francisco Javier García Cabeza de Vaca como presidente en 2030.
Vemos que en Colombia está priorizando De la Espriella los intereses de Estados Unidos y e Israel y que al pueblo colombiano lo coloca en un segundo término.
El tipo de político que es el actual presidente colombiano-estadounidense no tiene más ideología que la doctrina del imperialismo angloamericano, y es de ese tipo de personajes de los que debemos de cuidarnos los mexicanos.
Francisco Javier García Cabeza de Vaca sería la persona idónea para los objetivos que tiene el presidente Donald Trump en nuestro país. El exgobernador de Tamaulipas nació en McAllen, Texas, por lo tanto tiene la ciudadanía estadounidense y a la vez posee la ciudadanía mexicana. Así ha ejercido su quehacer político en nuestro país. Constitucionalmente se le ha permitido.
Pero al terminar su mandato en Tamaulipas decidió radicar en el vecino país del norte, ya que tiene varios pendientes con la justicia mexicana.
Sin embargo, García Cabeza de Vaca se mantiene activo políticamente desde su exilio y ha declarado sus intensiones de competir en la contienda presidencial del 2030.
Es por esta razón que la presidenta Claudia Sheinbaum envió una iniciativa de reforma constitucional en la que se establece que, si alguien aspira a la Presidencia, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno, no debe tener doble nacionalidad. Como nuestra Carta Magna no deja muy clara esta situación, alguien podría aprovechar dicha ambigüedad para acceder a la Presidencia de la República sin garantizar que su verdadero interés sea proteger la soberanía y los intereses de la nación, sino los de otro país. “Lo que estamos proponiendo es eso: que, al inscribirse para ser presidente o gobernador, renuncien a la otra ciudadanía para garantizar que el interés de la nación esté por encima de cualquier otro”, afirmó la presidenta de México.
Aunque hemos tenido presidentes y gobernadores que han servido a los intereses extranjeros, como el caso de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, quien provocó un conflicto entre los gobiernos de México y Estados Unidos al permitir la injerencia de la CIA en operativos supuestamente contra el crimen organizado. Asimismo la chihuahuense ha hecho tratos a espaldas del gobierno mexicano con el Estado de Israel en materia hídrica. Es decir, también hay mexicanos que sin doble nacionalidad son capaces de venderse al mejor postor para beneficiarse en lo personal.
EN LA MIRA
En México no se pueden permitir las injerencias que se acostumbraban en el pasado en que los presidentes de la República eran hasta agentes de la CIA y privilegiaban a los gobiernos en turno de los Estados Unidos. Veremos cuál será comportamiento de los legisladores de todos los partidos políticos. Será interesante ver si el PRI, PAN y MC votan a favor o en contra de la propuesta de la presidenta Sheinbaum.
Fuente: Diario Avance
