Villahermosa, Tabasco

Patricia González/Desde el Cristal

El breve pero contundente mensaje de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo tras el regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa causó revuelo tanto en el oficialismo como en la oposición. La mandataria enfrenta de forma recurrente las incongruencias de ciertos funcionarios de Morena que parecen ignorar los estatutos del partido, los compromisos asumidos o carecer de la convicción ideológica necesaria para impulsar la transformación radical de la vida pública. 

El retorno de Rocha Moya no es la primera, y se espera que sea la última, incongruencia de los funcionarios que terminan dándole armas a la oposición pues ésta no busca proponer una gobernanza en beneficio del país, sino generar contenido falso y propaganda electoral rumbo a 2027. Hasta el momento la oposición carece de un proyecto para los mexicanos y pareciera sólo aspirar regresar al poder para recuperar los privilegios que perdió a partir de 2018.

El mensaje de la Presidenta no sólo se originó por la actitud errónea del gobernador sinaloense, que al ver la reacción de sus correligionarios y varios sectores de la sociedad, tuvo que pedir licencia por segunda ocasión. 

Sus palabras deben ser escuchadas por aquellos legisladores que bloquearon la iniciativa contra el nepotismo y la reforma electoral que eliminaba las posiciones plurinominales en el Poder Legislativo que fue rechazada por el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), y un sector de Morena. En general la presidenta Claudia Sheinbaum se refiere a todo aquel que no tiene un verdadero compromiso con el pueblo de México y que busca únicamente beneficiarse del cargo que le ha sido confiado por los electores. 

Cuántos funcionarios públicos que aun pertenecen al movimiento de regeneración no han cometido excesos escudados en el poder del fuero constitucional y conscientes de ello no renuncian porque temen que la justicia los alcance. Cuántos a los que se les ha hallado pruebas sobre sus delitos se proclaman inocentes y hasta “perseguidos políticos”, a sabiendas que causaron mucho daño no sólo a las arcas públicas sino que también fueron partícipes del deterioro del tejido social aprovechándose de la posición dentro del poder que otorga un puesto público. 

Cinismo y falta de ética se hicieron presente también en algunas críticas al mandato de Sheinbaum Pardo. Una de ellas fue la opinión de la diputada Margarita Zavala quien dijo que sobre el caso Rocha Moya que “lo toleraron, lo fortalecieron, se negaron a investigarlo, le permitieron entregar al pueblo de Sinaloa al crimen organizado. 

Es una vergüenza. Asuman su responsabilidad”. Se le olvidó a la esposa del expresidente Felipe Calderón que en aquel sexenio panista se protegió al Cártel de Sinaloa y que el entonces secretario de Seguridad Genaro García Luna y sus secuaces hasta fueron premiados por sus “logros” en esa materia. Hoy padecemos aún las consecuencias de las fatales decisiones de Calderón.

EN LA MIRA

“Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación”, desde esta primera línea escrita por la presidenta Claudia Sheinbaum debe calar en quienes aspiran a puestos públicos en las próximas elecciones. No se trata de buscar el poder por el poder ni buscar beneficios propios sino erradicar las malas prácticas en la política mexicana.

Fuente: Diario Avance

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