David Morales
Los objetos cotidianos también conservan la memoria de un pueblo. Monedas, billetes, medallas, fichas comerciales y estampillas postales son testimonios materiales de distintas épocas y permiten reconstruir aspectos de la vida política, económica y cultural que difícilmente aparecen en otros documentos. Bajo esa premisa, la Sociedad Numismática de Tabasco A.C. celebrará los próximos 18 y 19 de julio la IV Convención Numismática y Filatélica Tabasco 2026, encuentro que reunirá a coleccionistas, investigadores, comerciantes y público interesado en el patrimonio documental del estado.
El evento cuenta con la colaboración de la Secretaría de Cultura de Tabasco, Correos de México, la Oficina de Convenciones y Visitantes de Tabasco y diversas instituciones dedicadas a la preservación del patrimonio histórico. Además de la exhibición y venta de piezas, la convención contempla conferencias, intercambio de material numismático y filatélico, asesoría para nuevos coleccionistas y actividades orientadas a la divulgación de la historia regional.
La Sociedad Numismática de Tabasco A.C. se ha consolidado como una de las principales agrupaciones dedicadas al estudio y conservación del patrimonio monetario del sureste mexicano. Sus integrantes no solamente coleccionan monedas o billetes antiguos; también investigan el contexto histórico de cada pieza, documentan emisiones poco conocidas y colaboran con instituciones culturales para difundir la importancia de la numismática como disciplina auxiliar de la historia.
El propio Banco de México ha señalado en diversas publicaciones que las monedas y billetes constituyen documentos históricos, pues reflejan cambios políticos, avances tecnológicos, procesos económicos y manifestaciones artísticas de cada época. Del mismo modo, Correos de México reconoce que la filatelia representa una fuente documental que permite conocer personajes, acontecimientos y símbolos nacionales a través de las emisiones postales.
Entre los objetos que habitualmente despiertan mayor interés en este tipo de convenciones destacan los antiguos billetes emitidos por el Banco de Tabasco, institución fundada durante el Porfiriato como parte del sistema de bancos de emisión autorizado antes de la creación del Banco de México.
Los billetes de 10, 20, 50 y 100 pesos emitidos por esta institución entre finales del siglo XIX y principios del XX son considerados hoy piezas de gran relevancia histórica. En ellos aparecen grabados del antiguo San Juan Bautista, edificios emblemáticos de la época y complejos diseños elaborados por la American Bank Note Company, una de las casas impresoras de papel moneda más prestigiosas del mundo.
Tras la Revolución Mexicana y la promulgación de la Constitución de 1917, el sistema bancario mexicano fue reorganizado y estas emisiones dejaron de circular, convirtiéndose con el paso del tiempo en piezas altamente apreciadas por coleccionistas e investigadores.
Otro de los apartados que suele atraer la atención son las fichas o «monedas particulares» utilizadas por haciendas cacaoteras, ingenios y establecimientos comerciales tabasqueños durante los siglos XIX y XX.
Antes de que el efectivo llegara con regularidad a muchas zonas rurales, diversos establecimientos emitían fichas metálicas que podían canjearse por mercancías o utilizarse como medio de pago dentro de las propias haciendas. Actualmente estas piezas constituyen una fuente de información sobre la economía regional y son estudiadas por especialistas en numismática mexicana.
La convención también dedica un espacio importante a la filatelia. Correos de México ha emitido a lo largo de las décadas estampillas dedicadas a la cultura olmeca, la Zona Arqueológica de La Venta, el cacao, el río Grijalva, personajes históricos y diversos paisajes tabasqueños.
Cada emisión postal documenta una parte distinta de la identidad estatal y constituye una fuente de estudio para historiadores y coleccionistas, pues registra aniversarios, acontecimientos nacionales y expresiones del patrimonio cultural mexicano.
Especialistas en patrimonio documental coinciden en que el coleccionismo trasciende el valor económico de las piezas. Cada moneda, billete o estampilla conserva información sobre gobiernos, procesos comerciales, transformaciones económicas e incluso cambios en la iconografía nacional.
En una entidad como Tabasco, cuya historia ha estado marcada por el comercio fluvial, la producción agrícola y la actividad bancaria de finales del siglo XIX, estos objetos representan testimonios materiales que complementan los archivos, periódicos y documentos oficiales.
La IV Convención Numismática y Filatélica busca precisamente acercar ese patrimonio al público y demostrar que detrás de cada pieza existe una historia que ayuda a comprender la evolución del estado y del país.
Fuente: Diario Avance
