Villahermosa, Tabasco

David Morales

Hay un detalle que ha acompañado prácticamente todos los partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y que no ha pasado desapercibido para aficionados y analistas. Más allá de los goles, las figuras o las sorpresas del torneo, decenas de futbolistas han coincidido en un elemento poco habitual hasta hace algunos años; botines de color rosa o en tonalidades fluorescentes que parecen haberse convertido en el sello visual del campeonato.

Aunque para muchos se trata únicamente de una moda, especialistas en diseño deportivo y ejecutivos de las principales marcas sostienen que la tendencia responde a una combinación de estrategia comercial, estudios de percepción visual y la necesidad de destacar en el mayor escaparate futbolístico del planeta. El fenómeno no fue impulsado por la FIFA ni forma parte de alguna disposición reglamentaria, sino de una decisión adoptada por fabricantes como Nike, Adidas, Puma, New Balance y Skechers, que desarrollaron colecciones especiales para el Mundial con una sorprendente coincidencia cromática.

De acuerdo con un análisis publicado por Sports Business Journal, las grandes marcas llegaron a conclusiones similares durante el proceso de diseño de sus colecciones mundialistas. El objetivo era crear un calzado que sobresaliera inmediatamente sobre el césped, resultara fácilmente identificable en las transmisiones de televisión y permaneciera en la memoria del espectador. El resultado fue una predominancia de tonos rosa, fucsia y coral fluorescente que hoy pueden observarse en los pies de delanteros, defensores y guardametas de prácticamente todas las selecciones.

La explicación también tiene sustento científico. Investigaciones sobre percepción visual y contraste cromático utilizadas por la industria del diseño deportivo muestran que los colores fluorescentes generan uno de los mayores niveles de contraste frente al verde natural del terreno de juego. Esa diferencia facilita que el ojo humano detecte con mayor rapidez los movimientos de los pies del futbolista, especialmente en transmisiones de alta definición y repeticiones a cámara lenta. Diversos estudios de óptica aplicada y psicología del color coinciden en que los tonos de alta saturación captan antes la atención del observador que los colores tradicionales como negro, blanco o azul.

Para las compañías fabricantes, esa visibilidad representa una oportunidad comercial invaluable. Una Copa del Mundo concentra audiencias de miles de millones de personas y cada acción destacada puede convertirse en publicidad global para el modelo de botines utilizado por un futbolista. Ejecutivos consultados por Sports Business Journal señalaron que el objetivo es que un disparo, una celebración o una jugada espectacular permita identificar inmediatamente la marca del calzado, fortaleciendo el posicionamiento de sus productos entre consumidores de todo el mundo.

Paradójicamente, la estrategia produjo un efecto contrario al esperado. En lugar de diferenciar claramente a cada fabricante, la mayoría terminó apostando por paletas de colores muy similares. Nike presentó su colección Breakout Pack, Adidas hizo lo propio con Road to Glory Pack y Puma lanzó Showtime Pack, todas con una fuerte presencia de tonalidades rosadas o fluorescentes. El resultado ha sido un torneo donde, a simple vista, resulta más difícil distinguir la marca del botín que en ediciones anteriores.

La tendencia también refleja un cambio en el lenguaje visual del futbol profesional. Durante décadas, el calzado negro fue considerado un símbolo de tradición y sobriedad. Sin embargo, desde finales de la primera década del siglo XXI las marcas comenzaron a experimentar con colores cada vez más llamativos, impulsadas por el crecimiento de las transmisiones en alta definición, las redes sociales y el consumo de contenido en plataformas digitales. Hoy, un botín ya no sólo cumple una función deportiva; también forma parte de la identidad comercial del jugador y de la estrategia publicitaria de las empresas.

Pese al predominio del rosa, algunas figuras han mantenido diseños exclusivos. Futbolistas como Lionel Messi o Cristiano Ronaldo continúan utilizando versiones personalizadas desarrolladas por sus patrocinadores, aunque incluso esos modelos incorporan elementos fluorescentes que responden a la tendencia actual del mercado. En muchos casos, las diferencias se encuentran en pequeños detalles gráficos, logotipos o acabados exclusivos más que en el color predominante.

Para especialistas en mercadotecnia deportiva, el Mundial 2026 confirma que el calzado se ha convertido en uno de los principales espacios de competencia entre las grandes marcas. A diferencia del uniforme, que representa a una selección nacional, los botines funcionan como una vitrina individual para cada futbolista y como un escaparate tecnológico para los fabricantes, que aprovechan el torneo para presentar nuevos materiales, diseños y conceptos que posteriormente llegarán al mercado.

Así, el color rosa que domina las canchas del Mundial no responde al azar ni a una simple coincidencia estética. Detrás de cada par de botines existe un proceso que combina investigación en percepción visual, diseño industrial, desarrollo tecnológico y estrategias comerciales de alcance global. En la mayor competencia del futbol internacional, incluso el color del calzado forma parte del juego.

Fuente: Diario Avance

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