Villahermosa, Tabasco

Patricia González/Desde el Cristal

¿Cuánto pagaste por estar aquí?, pregunta un joven influencer (@proyectoescolar_) a algunos asistentes al partido inaugural del mundial de futbol 2026. Miguel Ángel Osorio Chong no quiso hablar de eso, sólo afirmó que “ha trabajado toda su vida para comprar un boleto que es muy caro”. Un jovencito dijo no saber porque su papá le compró su boleto. Otro más dijo que el costo había sido tan solo de “tres chicles”. 

La realidad es que en el sitio oficial de la FIFA y las reventas hubo precios desde los 40 mil pesos hasta los 200 mil, dependiendo de los lugares o zonas que se ocuparan en el estadio. 

Sin embargo, mil 825 dólares no es un precio accesible para cualquier “mexa promedio”, como responde alguien al influencer al referir que él pagó 60 mil por su boleto al partido donde la selección mexicana se enfrentó al seleccionado de Sudáfrica.

Personajes como la excandidata presidencial del PRI-PAN-PRD Xóchitl Gálvez, quien antes había criticado los “altos costos” de los boletos tratando de responsabilizar al Gobierno mexicano por esto afirmando que “sólo los suertudos acudirían al partido inaugural” estuvieron presentes en el evento. El mismísimo Alejandro “Alito” Moreno, quien acusa que en México hay una dictadura, festejó libremente el triunfo del equipo tricolor contra los futbolistas sudafricanos.  

“Un chicle, dos chicles, tres chicles” repetía el jovencito eufórico porque asistía al evento más esperado del año en nuestro país. En contraste, la presidenta Claudia Sheinbaum fue criticada porque no fue a codearse con la élite política-empresarial que asistió al Estadio Azteca el 11 de junio, donde estuvieron por supuesto, Emilia Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego, “el que nos sacará de pobres”, coreaba un jovencito privilegiado. En lugar de la Presidenta asistió una chica veracruzana, ganadora de la cortesía que se rifó para que alguien que no tenía el recurso necesario para pagar 120 mil pesos por el boleto número 001. 

Los cargos públicos no deben alejar a los funcionarios de la gente, se debe estar cerca de ella. Ese fue el mensaje de la Doctora Sheinbaum Pardo, quien festejó los goles de la selección mexicana desde el Deportivo Hermanos Galeana, en la alcaldía Gustavo A. Madero, junto a la jefa de Gobierno Clara Brugada y la gente que acudió al lugar a disfrutar del partido de futbol en una pantalla instalada para tal motivo. “No se atrevió a ir al Azteca” dicen algunos personajes de la derecha opositora, porque según ellos, la Presidenta no quería enfrentar el abucheo del público futbolero. 

Ella estuvo con el pueblo, donde no se necesitan palcos especiales para disfrutar un deporte que domina el gusto de un gran sector de los mexicanos. No era necesario que ella asistiera al estadio para hacerle el juego a los magnates que llegaron acompañados por guaruras y que llevaban preparado un guion de entrevistas para presentarse como aspirantes a una candidatura presidencial para el 2023.

El futbol se convirtió en un lujo para los aficionados. Pagar 60 mil pesos no es simbólico para cualquier mexicano, es un privilegio como poder comprar “tres chicles”. 

Los contrastes son inevitables. “El mexa promedio” vio el partido por otros medios, no pudo asistir a un partido de futbol inalcanzable, no pudo pagar 186 mil 544 chicles pero disfrutó al menos momentáneamente la victoria del seleccionado nacional. 

Fuente: Diario Avance

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *