David Morales
El 28 de mayo de 1518 la expedición encabezada por Juan de Grijalva ancló frente a la desembocadura del río que posteriormente llevaría su nombre, hoy conocido como río Grijalva, uno de los sistemas fluviales más importantes del sureste mexicano y eje histórico del desarrollo de Tabasco.
El arribo de Grijalva formó parte de la expedición enviada desde Cuba por Diego Velázquez de Cuéllar para explorar las costas continentales del Golfo de México. Las referencias más importantes sobre este viaje aparecen en crónicas tempranas de la conquista y en relatos compilados posteriormente por autores como Bernal Díaz del Castillo, además de documentación colonial estudiada por historiadores especializados en la exploración del Golfo.
Las fuentes históricas coinciden en que la expedición quedó impresionada por la magnitud del río y por la intensa actividad humana en sus alrededores. La desembocadura representaba un punto estratégico debido a las rutas comerciales indígenas que conectaban distintas poblaciones mayas-chontales del actual territorio tabasqueño.
Diversas investigaciones históricas y geográficas, así como estudios regionales recopilados en obras como Villahermosa, nuestra ciudad, señalan que el río Grijalva ya era una vía fundamental mucho antes de la llegada europea. Los pueblos originarios utilizaban el sistema fluvial para comercio, transporte, pesca y comunicación entre comunidades del sureste mesoamericano.
El río recibe inicialmente distintos nombres en registros tempranos, pero con el paso del tiempo termina siendo identificado con el apellido de Juan de Grijalva debido a la importancia histórica de aquella expedición de 1518. Posteriormente, el cauce se convertiría en una de las principales rutas de penetración española hacia el interior de Tabasco.
Desde el punto de vista geográfico e histórico, el Grijalva constituye uno de los ríos más importantes de México. Estudios hidrológicos modernos de la Comisión Nacional del Agua documentan que forma parte del sistema Grijalva-Usumacinta, considerado el complejo fluvial con mayor disponibilidad de agua del país. Su cuenca atraviesa Chiapas y Tabasco antes de desembocar en el Golfo de México.
A lo largo de los siglos, el río ha definido gran parte de la vida tabasqueña. El desarrollo urbano de Villahermosa, las actividades agrícolas, comerciales y pesqueras, así como las dinámicas económicas del estado, han estado profundamente ligadas a su cauce. Al mismo tiempo, el Grijalva también ha sido protagonista de inundaciones históricas que marcaron la memoria colectiva de Tabasco durante distintas etapas del siglo XX y XXI.
Fuente: Diario Avance
