Patricia González/Desde el Cristal
Desde que se dieron a conocer los señalamientos, las acusaciones en contra del aún gobernador con licencia temporal de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, -que por cierto anda desaparecido- y de otros nueve funcionarios más por parte de la justicia de Estados Unidos, muchos políticos mexicanos, tiemblan.
Esta semana que pasó, dos exfuncionarios claves de la administración de Rocha, como se dice coloquialmente, aflojaron y cooperaron, se entregaron a las autoridades estadounidense.
Los cargos son graves. El primero fue Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad Pública, él ya se encuentra recluido en la misma cárcel donde se encuentran ‘El Mayo’ Zambada y el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
Enfrentará cargos de conspiración para la importación de drogas, posesión de armamento y de recibir sobornos mensuales de 100 mil dólares por parte de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, líder de la facción de Los Chapitos en el Cártel de Sinaloa. El otro personaje que se entregó a las autoridades del país vecino, fue el exsecretario de Administración y Finanzas, Enrique Díaz, lo acusan de encargarse de los operativos y del manejo del dinero. Los otros funcionarios que han sido señalados, no les quedará más remedio que entregarse y esconderse.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha sido clara, ha dicho que su gobierno no protegerá a ningún funcionario o militante, aunque sean de Morena, incluido Rubén Rocha Moya, siempre y cuando existan pruebas de la comisión de algún delito. Sin embargo, también fue firme al manifestar que no se actuará por presiones externas, incluso si provienen de Estados Unidos.
Reiteró que la posición de su administración es defender el Estado de derecho y actuar únicamente con base en evidencias suficientes. En varias ocasiones ha señalado que existen casos de alcaldes emanados de Morena que han sido detenidos al comprobarse vínculos con la delincuencia, por lo que afirmó que no hay impunidad para los integrantes de su movimiento.
Aunque claro, no es lo mismo, la justicia de México que la de Estados Unidos. Como bien señaló la presidenta Sheinbaum este fin de semana en Yucatán, “Ninguna persona que no sea honesta, que no sea honrada, puede esconderse bajo el halo de la transformación del pueblo de México”.
Volvió a declarar en Mérida, “Nadie le va a arrebatar la transformación al pueblo de México, le pertenece al pueblo. Ningún gobierno extranjero le va a arrebatar la transformación al pueblo de México”. Aseguró que la autonombrada cuarta transformación “es un movimiento honesto, honrado, que le cumple al pueblo”: “Como decimos, nosotros no mentimos, nos robamos y nunca vamos a traicionar al pueblo de México”…
EN LA MIRA
El viernes pasado Claudia Sheinbaum Pardo volvió a sostener una conversación telefónica cordial y excelente con su homólogo estadounidense, Donald Trump, aunque esta se da en medio de tensiones políticas y una relación marcada por temas como el tráfico de drogas, armas y el control migratorio. Sin embargo, en esta llamada ambos acordaron mantener y fortalecer el diálogo bilateral en cuanto a materia de seguridad y comercio.
Como parte de los acuerdos alcanzados en la reciente conversación, que algunos colaboradores cercanos al mandatario de EU visitarán México para dar seguimiento a los temas prioritarios para ambas naciones…
Fuente: Diario Avance
